Fuentes web
Entradas
Comentarios

La purga

android-purgeDurante un año comemos, bebemos, ingerimos tal cantidad que nuestro organismo necesita liberarse de todos los residuos restantes de tal ingestión. Esto es lo que piensan los kanaks que he conocido, así que una vez al año, normalmente tras las fiestas navideñas (donde nos solemos cebar a más no poder), se purgan. Fijan un día para el que el medicamento ha de estar listo. El medicamento consiste en agua de mar y plantas hervidas. Eso es al menos lo que me han dicho. Así pues, una vez llega el día, tanto viejos como jóvenes, empiezan desde por la mañana a tomar lo único que le darán a su cuerpo durante horas: el medicamento. Beben y beben sin poder comer nada e yendo y viniendo del lavabo. Una purga en toda regla. La primera vez que oí esto me sorprendió tanto como me atrajo y después de una larga espera, mañana será el DÍA, el día de MI PURGA, mi purgatorio particular. Algunas personas han intentado disuadirme (sin demasado convicción) pero es una experiencia que estoy deseando vivir.

Lifou (o Drehu como la llaman sus habitantes autóctonos, y que es también el nombre de su lengua) es una isla de unos 1100 km2. Es, por lo tanto, más grande que la colonia caribeña Martinica o que Tahiti. Sin embargo, a pesar de su superficie, en ella solo vivimos unas 10000 personas (la mayoría en la costa y algunos en el interior) con lo que os podéis imaginar cuánto verde debe haber aquí.

A diferencia de lo que pueda parecer, Lifou ¡ça bouge! (¡tiene movida!). Ahora estamos en época de vacaciones escolares (aquí el año escolar termina en Diciembre y empieza a mediados de Febrero) y se celebran bastantes fiestas. Tengo pendiente hablar del tipo de fiestas, y entretenimientos, que hacen aquí. Pero en este post hablaré de la fiesta más importante que he visto hasta ahora en Lifou. Se celebró el fin de semana pasado y se llama “Luecilla 3000“. Luecilla es el nombre de la tribu donde se hizo la fiesta o, mejor dicho, manifestación festiva.

Durante tres días se montan paradas para comer o vender productos locales y se proponen actividades (visitar cuevas, aprender a trenzar con hojas de coco…) y, cómo no, por la noche hay conciertos y elección de Mis Luecilla.

Paradita decorada con hojas de cocotero

Paradita decorada con hojas de cocotero

img_6410

¡Que suene la música! (¡Véase detrás del escenario el templo protestante!)

¡Que suene la música! (¡Véase detrás del escenario el templo protestante!)

Ha sido la primera vez que he visto a tanta gente reunida en Lifou. Además, esta fiesta anual parece que es bastante conocido en todo el país porque durante el fin de semana los turistas se multiplicaron.

No son Les Santes pero es una fiesta!

Flamboyant

decembre-2008

No me es facil hacerme a la idea de que estamos en tiempos navideños cuando hace 30 grados a la sombra. No va a ser esta la primera vez (y espero que tampoco sea la última) que pase los últimos días del año en tierras tropicales, así que no me pilla de nuevo aunque no deja de asombrarme. En casa no tenemos ni pinos ni pesebres ni mantecaos… y tampoco cantaremos villancicos. Pero aquí sí que tenemos flamboyantes, que en esta epoca están, como su propio nombre indica, resplandecientes. Los vemos apostados cerca de las casas, majestuosos, con un follaje verde precioso y flores de un rojizo llamarada. Su visión te incita al reposo, a la contemplación y disfrute de, para mí, uno de los árboles más bellos que he visto hasta hoy.

decembre-2008-9

decembre-2008-13

El efecto mariposa

decembre-2008-20Se dice que el aleteo de una mariposa puede cambiar el curso de la historia, modificar los acontecimientos: mostrar una nueva perspectiva de la realidad. Algo así es lo que me ha sucedido a la vuelta de mis “vacaciones” a Lifou.

decembre-2008-17Hace ya más de una semana que regresamos de nuestro periplo hispano-francés, del frío metropolitano, y a la llegada a Lifou, una bandada de mariposas nos ha recibido (al igual que el poderoso Sol Solet y su compañera tropical: la humedad). Las mariposas están por todos lados y con su danza aérea de blancas proporciones, nos ofrece nuestras pequeñas nevadas en la tranquilidad y goce del verano de Lifou.

Vengan y disfruten

Aquí les pongo el enlace del folleto publicitario sobre Nueva Caledonia que hicieron mis alumnos de español con la excusa de practicar el Imperativo. A mí me encanta lo que hicieron, y creo que representan muy bien que publicitan.

folleto-publicitario-nueva-caledonia

Hay que decir que como los alumnos iban a trabajar en República Dominicana y allí no se utiliza el “Vosotros”, este fue reemplazado por “Ustedes”, por eso los imperativos están en esta última forma.

¿Qué les parece el resultado?

La coutume

La coutume es una práctica social o religiosa resultante de una tradición. Podemos intentar definirla diciendo que es el conjunto de reglas no escritas que determinan las relaciones personales. De un modo más corto se puede decir que es “el arte de vivir juntos, en comunidad”. En Nueva Caledonia este arte de vivir juntos reposa en dos principios constitutivos y fundamentales: el respeto y el consenso.
Los jóvenes respetan a los ancianos, que representan la sabiduría de la tribu (cuanto más anciano es uno, más sabio se le considera) pero también a aquellas personas que tienen un rango especial dentro de su sociedad. Así pues, empezando por la cúspide de la jerarquía social, encontramos al Gran Jefe de cada Distrito quien es el garante de la Coutume del Distrito. A él los habitantes del Distrito le entregan la primera recogida de igname (alimento sagrado) como símbolo de la Coutume. Nadie puede comer igname de la nueva recolecta antes que el Gran Jefe.
Después encontramos al jefe de cada tribu (recuerden que un Distrito se compone de diferentes tribus) que es el responsable ante el Gran Jefe de lo que pasa en su tribu. A continuación está el jefe de Clan (clan familiar) que es quien mantiene al clan unido y el representante de este.
Para todos ellos la coutume es un elemento indispensable en su sociedad y la encontramos en multitud de ocasiones: en los nacimientos, en las bodas (y en la petición de mano), en los funerales… pero también como muestra de cariño, amistad y respeto cuando pedimos a alguien si podemos pasar por su terreno para ir a una playa, cuando agradecemos algo a alguien, etc. Pues bien, ayer Florence y yo fuimos a casa del abuelo Kanak a quien ayudo con el campo para hacer la coutume al presentarles a Alan. En este tipo de casos la coutume se hace entregando un manu (trozo de tela de varios metros), mil francos y tabaco si se quiere. Nosotros le dimos a la abuela (el abuelo estaba en una boda) el manu, el dinero y una botella de vino (el anciano adora el vino). Además, en el momento de hacer la coutume hay que hacer un pequeño discurso para verbalizar lo que sientes al hacer la coutume. Aquí, quien ha de hacer el discurso es normalmente el hombre así que lo hice lo mejor que pude. Me pareció ver que la abuela (la llamamos Nena) estaba bastante emocionada, muestra de la importancia de hacer la coutume (o también llamado geste fon. llest). No se trata solamente de entregar algo sino de mostrar algo y Nena nos mostró que su emoción era fuerte cuando nos advirtió de que nos hablaría en la Drehu, la lengua de Lifou (nota: cuando haces la coutume después la persona a quien se la haces, normalmente, hace también un discurso agradeciendo le geste). No entendimos ni jota de lo que dijo pero entendimos todo lo que quería expresar. Fue un momento de expresividad auténtico, de hermosura humana. Era la primera vez que a Florence y a mí nos respondían directamente tras hacer una coutume y los dos estábamos contentos tocados, y más viniendo de una persona a la que respetamos y estimamos enormemente.

Encuentros

Muchas cosas me han pasado desde mi última entrada, hace ya más de un mes. Por una parte, he terminado la formación de español que he dado a 5 personas de aquí durante 7 semanas, 7 horas al día. Ha sido una magnífica experiencia gracias al entusiasmo de mis alumnos. Han sido ellos los verdaderos artífices de que tras la formación llegaran a tener, la mayoría, un nivel B1. Aquí encontraréis el blog que les hice para la formación (estoy intentando poner una canción que hicieron en español y que grabé con mi cámara pero no lo consigo) y un poco de información sobre ellos.

Por otra parte, y como gran acontecimiento, desde hace una semana soy PAPA de un maravilloso niño llamado Alan. Por supuesto, ha sido, y está siendo, un evento de máxima importancia pero toda la felicidad que me produjo su nacimiento se “diluyó” cuando tuve que empezar el papeleo. ¡Qué complicado es hacer lo que uno quiere cuando la administración se lo propone! Algo tan simple en España como es poner el apellido del padre y de la madre se ha convertido aquí en toda una odisea… que todavía no ha terminado y que será el tribunal de Nouméa quien decida. Según la ley francesa, o al menos como yo (y un jurista amigo mío, y el Consulado Español de París, y juristas de Nouméa y posiblemente el Gobierno de Nouméa) la interpreto, tengo el derecho a poner solo uno de mis apellidos a mi hijo (y no mis dos apellidos). Sin embargo, el funcionario del Registro Civil se negaba a aceptar mi petición así que al final será el tribunal quien decida.

Me he pasado 4 días inmerso en papeleo y aún no he acabado y es que, de un modo u otro, siempre falta un documento o hay un funcionario a quien le encanta sentirse por encima de la persona que pide y faltarle al respeto. Nunca me gustó la administración, y ahora empieza a detestarla, pero por mi hijo iré a todos los tribunales que hagan falta y me “pelearé” con los funcionarios necesarios para defender nuestros derechos.

Empresario

No, no he abandonado este blog, o por lo menos no por el momento. Lo que pasa es que desde que me he montado mi propia empresa no paro. Así es, me he pasado cerca de 8 meses sin encontrar trabajo porque no tenía permiso de trabajo y desde que tengo mi empresa (que se llama como yo) el trabajo no me falta. Me explico: Al ser de nacionalidad española no puedo trabajar en Nueva Caledonia si no tengo un permiso de trabajo, pero para tener uno primero he de tener un contrato. El pez que se muerde la cola vaya. En un caso hipotético de que tuviera un contrato debería hacer la demanda del permiso de trabajo, que en circunstancias normales tarda entre uno y dos meses. Durante ese tiempo no se puede trabajar porque aún no tengo los papeles, pero lo mejor de todo es que después de esperar ese tiempo no es seguro que te den el permiso de trabajo. Una comisión se reune una vez a la semana para estudiar caso por caso. Yo todavía no he hecho la demanda porque no he conseguido tener un contrato. Varias escuelas, institutos y directores se han interesado en mí, pero en cuanto vieron que no tenía los papeles (y que tiene su papeleo conseguirlos) prefirieron elegir a candidatos menos cualificados (al menos sobre el papel).

Así que me he inscrito a lo que aquí llaman patente (fon. patont) con lo que formo mi propia empresa y con ella no me hace falta el permiso de trabajo. Soy, pues, un profesional autónomo, algo nuevo para mí, aunque dudo mucho que algún día tenga empleados.

Durante toda este semana se ha celebrado la Fiesta de la Música por todo Lifou. Yo estaba acostumbrado a que esta fiesta durara un día, pero aquí la música se ha desbordado. Había conciertos todos los días, exclusivamente, creo, de grupos locales y aunque la organización era más bien caótica (horarios a la deriva, grupos fantasmas) he descubierto que aquí la música se vive con mucha fuerza. Los jóvenes se lanzan a la carretera sin complejos y la verdad es que algunas canciones me han sorprendido. Y luego, bueno, el ambiente que rodea al concierto, muy frío al principio y cuando el alcohol empieza a hacer estragos llega la apoteósis.

Jubilé Karembeu

Pocos kanak son tan conocidos internacionalmente como el futbolista Christian Karembeu. Su padre era de Canala (en la Grande Terre) y su madre de Lifou, que es donde nació. En España es conocido porque jugó en el Real Madrid, y parece que estuvo a punto de fichar por el Barça.

Pues bien, Karembeu fue campeón del mundo con Francia en 1998 y ahora, 10 años después, reúne a algunos de sus excompañeros de selección para hacerle un homenaje en su retirada. Y desde que se supo que los campeones del mundo del 98 iban a jugar un partido a Noumea y que visitarían un poco el país, ha sido la locura. Nadie quiere perderse un evento así. Yo, por mi parte, no estaba muy interesado, aunque sabía que vendrían un día a Lifou. Era el evento del año y al final hice de taxista y llevé a unos amigos. No todos estábamos muy ilusionados con ver a Karembeu, Lizarazu, Blanc, Pires… pero sí en ver a los danzantes de Wetr (un distrito de Lifou), muy repetudos.

Al final la historia no fue cómo habíamos imaginado. Nos sorprendió ver que no había TANTA gente y que las medidas de seguridad eran mínimas. Solo había dos policías y ambos estaban haciendo fotos, como todo el mundo. Y es que aquí no hacen falta tanta protección ni cámaras ni pistolas ni fortachones porque hay respeto y en ningún momento hubo una avalancha humana contra los jugadores (sí la hubo, parece ser, en Nouméa, gran capital).

Entradas antiguas »